El alcohol durante las Fiestas

 

Estadisticas y contadores web gratis
Oposiciones Masters
Cuadro de texto: Cuadro de texto:

Semanario Automotriz

NOTA SEGURIDAD Nº 34

PruebautoS

Investiga

 

Envianos tu opinión a pruebautos@yahoo.com.ar

Envianos tu opinión a pruebautos@yahoo.com.ar

Fuente: CESVI

SEGURIDAD VIAL

El alcohol durante las Fiestas

 

La mezcla más peligrosa

 

Es una época donde las estadísticas indican que los accidentes aumentan un 20%. Por eso desde CESVI analizamos la influencia del alcohol en el manejo durante los festejos de diciembre y brindamos una propuesta concreta para no ser parte de la estadística.

 

En Navidad y Año Nuevo, el alcohol circula en sentido contrario a la seguridad vial. Si bien esta época es una de las más lindas debido al espíritu festivo, el clima y las vacaciones, los riesgos de involucrarse en un choque se ven incrementados. Según nuestras estadísticas, en el mes de diciembre de los últimos 4 años las muertes en accidentes de tránsito aumentaron un 20% respecto al período febrero-noviembre de cada año.

 

Uno de los principales causantes de este incremento de muertes es que durante las últimas semanas de diciembre se incrementa notablemente la venta de bebidas alcohólicas, lo que, sin lugar a dudas, desata mayor cantidad de accidentes de tránsito. Pero los accidentes no llegan sólo de la mano de los conductores alcoholizados, también hay que considerar que peatones en estado de ebriedad participan activamente en estos siniestros. Sin embargo, es preciso enfatizar que los accidentes no son fruto de la casualidad, sino que son el resultado de una suma de factores como alcohol, euforia y alteración por los acontecimientos que se aproximan.

 

Consecuencias

 

Las consecuencias que se manifiestan al ingerir alcohol son excitación emocional, disminución de la capacidad de juicio, relajación y reacciones tardías, alteración de los reflejos, movimientos torpes, euforia y agresividad, en relación con la conducción se ven alteradas muchas de las principales capacidades que un conductor debe poner en funcionamiento. Durante las noches de las Fiestas, se pueden distinguir fácilmente los conductores alcoholizados.

 

Por esta razón, hay que prestar especial atención a los vehículos que circulan sin luces, adviértalos y planee la maniobra evasiva con antelación de forma de no ser sorprendido.

 

- Si ve que detrás o adelante de su vehículo un conductor no puede mantener el control de su auto, trate de darle paso o dejarlo ir.

- Tampoco se involucre en discusiones con otros conductores, suelen ser momentos donde se exacerba la violencia.

- Ceda el paso más allá de lo que tendría por propio derecho.

- Concéntrese en el manejo y resuelva la situación pensando en el error que va a cometer el otro conductor.

- Mantenga una distancia importante con el vehículo que lo antecede de forma que pueda anticipar y evadir maniobras bruscas.

- Si va de visita a la casa de un familiar, trate de poner su vehículo en un lugar resguardado del tránsito y de la pirotecnia.

 

La propuesta

 

Desde el año 2006, en España y otros países de Europa se desarrolla el programa “Conductor Alternativo”, que consiste en elegir a un miembro del grupo de amigos para que no beba y se encargue de la conducción. Este programa pretende evitar la conducción bajo los efectos del alcohol y fomentar la cultura del manejo seguro, especialmente, entre los jóvenes. Según datos de la Dirección General de Tráfico española, durante el verano de 2006, el número de muertos de 15 a 24 años en accidentes de tránsito bajó un 37% respecto al verano anterior, gracias a esta intensa campaña del gobierno.

 

Por esta razón, CESVI propone que a partir de diciembre se implemente la figura del conductor alternativo en nuestro país. Según las últimas mediciones de alcoholemia realizadas en algunos puntos de las rutas de la costa atlántica en el verano 2007, más del 60% de los conductores superó el nivel legal de alcoholemia (0.5 gr/l de alcohol en sangre).

 

La propuesta de que cada grupo elija un conductor alternativo que no consuma alcohol dentro de un grupo (ya sea familiar o de amigos) que sí lo hace. Esta simple decisión de festejar controladamente, sin ninguna duda garantizará un nivel de riesgo mucho menor en las rutas. Por otro lado, creemos además que se deben intensificar los controles para evitar que los que no cumplan con esta premisa se les impida seguir conduciendo de forma de no comprometer con su actitud la seguridad del resto del tránsito.

 

Un límite demasiado alto

 

En nuestro país, la ley establece como tasa de alcoholemia legal 0,5 gr/l de alcohol en sangre. Pero en CESVI analizamos los efectos que produce el alcohol en el conducción y observamos que aún con poco consumo de alcohol, como puede ser un vaso de vino o cerveza (0.2 gramos de alcohol por litro de sangre aproximadamente), ya se advierten consecuencias graves en el conductor.  Mucha gente cree que como nuestra ley penaliza el consumo de alcohol a partir de los 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre, sus efectos peligrosos se manifiestan a partir de ese valor. Sin embargo, a través de una serie de pruebas CESVI demostró que la cantidad de alcohol en sangre que sugiere la norma es un límite muy alto y que valores inferiores ya constituyen un riesgo para manejar. En este ensayo participaron dos grupos de personas, compuestos por hombres y mujeres de distintas edades, pesos y cultura alcohólica, y se pudo comprobar que con apenas un promedio de 0,29 gr/l de alcohol en sangre aumenta un 17,1% la imprecisión de las maniobras y un 10,3% el tiempo de reacción.

 

Los principales efectos que sufre el sujeto es la limitación y alteración del estado psicofísico. Esto significa que el individuo se siente menos inhibido, no se reprime para conducir y no mide los riesgos. Además, a medida que se incrementa la cantidad de alcohol ingerido, se ven afectados la coordinación de los movimientos y los tiempos de reacción, retardando las maniobras. Con los 0.5 gr/l de alcohol que permite la ley, los riesgos se incrementan hasta 5 veces en comparación a una persona en estado de sobriedad.

 

En los estudios realizados por CESVI, se comprobó que  el efecto del alcohol en las mujeres es superior al de los hombres y, al mismo tiempo, se observó que el nivel de alcohol en las mujeres disminuye en forma más lenta que en los hombres.

 

No se puede engañar al alcoholímetro

 

Muchos creen que se puede evadir fácilmente los controles y existen una cantidad de supuestas recetas mágicas para engañar al alcoholímetro. Los más comunes son desde masticar granos de café hasta correr durante un tiempo prolongado, pasando por algunos tan insólitos como tomar aceite.

 

Probamos todos los métodos populares y, con el asesoramiento de un grupo de médicos, pudimos comprobar que no es posible mentirle al alcoholímetro.

 

Ni una ducha de agua fría, ni un café bien cargado pueden alterar el resultado del test, tampoco sirve lavarse la boca o fumar un cigarrillo. La única manera que existe es esperar el tiempo suficiente para eliminar el alcohol de la sangre. Hay estudios médicos que afirman que el hígado elimina entre 0.15 y 0.20 gramos de alcohol por hora.

 

La razón por la que todas estas artimañas no resultan efectivas es simple. El alcohol se absorbe en el estómago, en la primera parte del tubo digestivo, pero después va a la sangre y a través de un proceso sistémico se distribuye a todo el cuerpo, incluido los pulmones, donde se evapora por los alvéolos. Así, los alcoholímetros miden el alcohol en el aire espirado de los pulmones y no el que contiene el estómago. Y la concentración de alcohol en el aire es proporcional a la concentración alcohólica de la sangre circulante a través de los pulmones.

 

Los efectos que más influyen

 

- La cantidad y el grado de alcohol de la bebida.

- El peso de la persona: cuanto menor es el peso, mayor es el efecto.

- El tiempo transcurrido.

- Los medicamentos: potencian los efectos tóxicos.

- La costumbre: quienes beben con frecuencia, tienen mayor tolerancia.

- La fatiga, la emotividad, la angustia, el embarazo o la menstruación y las horas nocturnas potencian el efecto del alcohol.

- Los menores y los ancianos son más vulnerables.

- Las bebidas calientes producen un aumento de la velocidad de absorción del alcohol.

- La absorción de alcohol aumenta notablemente sin consumo de alimentos.