Prevención: Y SI NOS VENCE EL SUEÑO?

 

El sueño es un enemigo mortal de la seguridad y ocasiona más de un 20 % de los accidentes.

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Semanario Automotriz

NOTA SEGURIDAD Nº 9

PruebautoSInvestiga

Por favor lea el título de esta nota bostezando

Cuadro de texto: Cuadro de texto: En materia de seguridad hay muchas empresas automotrices que invierten tiempo y recursos en investigación. Una de ellas es la francesa Citroën. Aquí en Argentina ya tenemos al modelo C5 equipado con un sistema de alerta. Trae un sensor que le indica al conductor, mediante la vibración de su asiento, que se está pasando de carril en la autopista, o saliendo de la ruta. El auto interpreta que si el conductor no ha puesto la luz de giro, es posible que se esté quedando dormido, si ya no lo está claro. Sensores en el spoiler delantero envían una señal al microprocesador de que algo está cambiando en el suelo, y este consulta al sistema de luz de giro, y si no esta activo, dispara la orden hacia la base de la butaca. PruebautoS aun no ha probado este auto, pero que difícil es testear estos sistemas en nuestro país, digo, la mayoría de las rutas no están debidamente señalizadas.

La empresa ya lo ha implementado en otros modelo como el C4 y el C6.
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Los accidentes generalmente son multicausales. Sin embargo los expertos apuntan  al sueño la responsabilidad de los accidentes en más de un 20 por ciento de los casos y en un 27 por ciento si hablamos de conductores de transportes pesados.

 

Mundialmente no hay muchos médicos que se especialicen en este tema. Uno de ellos es el doctor Luis Domínguez Ortega, director de las Unidades de Sueño de la Clínica Ruber y del Hospital 12 de Octubre (ambos en Madrid).

 

«Cuando la gente conduce dormida, el riesgo de accidentes es muy alto. El sueño ha producido grandes catástrofes, como triste ejemplo, Chernobil, que ocurrió porque alguien se durmió en el turno de noche.

 

En carretera, la gente se duerme porque cree que va a controlar su sueño. Y la única forma de controlarlo es durmiendo. Es una equivocación pensar que vamos a poder aguantar en carretera despierto unas horas, media hora más o 15 kilómetros. Para dormirse sólo hace falta un instante.»

 

Sin embargo, parece que el sueño se pueda controlar. En la vida normal, hay muchas ocasiones en que se tiene sensación de somnolencia y, realmente, uno no termina durmiéndose. «Esto ocurre asi' porque no estás desarrollando una tarea de riesgo que induzca al sueño. Si estoy jugando al tenis, no me ocurrirá, pero si llevo a cabo una actividad tediosa, pesada, aburrida, como puede ser a veces conducir, sí tenderé a quedarme dormido.

 

Existen labores sedentarias que inducen al sueño, como estar sentado en el teatro o ir de pasajero en un transporte público, aunque muchos lo simulen para no ceder el asiento. Aparte de eso, hay pacientes con enfermedades que les inducen a dormir incluso mientras hablan con alguien o con la cuchara de la sopa en la mano.'

 

Si hablamos de trastornos del sueño, entre un 20 y un 40 por ciento de la población los padece y, de ellos, un 17 por ciento los sufre en una forma grave. La narcolepsia, quedarse a veces sin respiración mientras se duerme, afecta a un 0,5 ó 0,6 por ciento de los adultos y la apnea obstructiva, que induce al paciente a quedarse repentinamente dormido, entre un 1 y un 2 por ciento. El insomnio puede ser de tres tipos: 1 - transitorio, 2 - de corta duración, y 3 - crónico. El primero ocurre por razones puntuales problemas concretos como pérdida de un ser querido o un período de exámenes. El insomnio de larga duración está asociado en ocasiones a problemas psiquiátricos depresión, pánico o trastornos obsesivos-compulsivos. Por suerte, todos ellos tienen tratamiento.

 

En todo caso y cualquiera que sea la causa, el doctor Domínguez recomienda tener algo muy claro: «Si tienes sensación de que estás cansado y que te puede dar sueño, es importante que consideres de que terminarás durmiéndote al volante.»

 

Hay, por supuesto, situaciones que favorecen el sueño y algunas son cumulativas: «Cuando alguien está cansado, tiene probabilidades de quedarse dormido; si aparte está tomando medicación que induce al sueño, tiene más posibilidades aún y si mezcla esa medicina con el alcohol, todavía más. Y si esto se produce a horas en que el sueño tiene mayor presión sobre el organismo, más aún... Se van sumando los factores. Si alguien ha dormido dos horas y tiene un viaje por delante de seis, lo más probable es que se duerma.»

 

En esos casos, y cuando ya estás en carretera, tomar café o coca-cola es una solución a la que muchos conductores recurren. «Ingerir este tipo de estimulantes, en alguna medida, te despeja, pero el sueño está ahí, es como una presión continua que al cabo de un rato vuelve."

 

El doctor Domínguez cree, además, que tampoco otros remedios son útiles: «No hay ningún artilugio que sirva para evitar eso. He visto un montón de cosas horrendas: vapores que dicen que despiertan, y es mentira; unas gafas que hacen sonar un pito cuando el conductor se está durmiendo... No son eficaces, ya que te duermes de todas formas y el accidente ocurre en un instante, no tras media hora de pitidos. Una persona dormida puede atravesar ciudades sin darse cuenta. De hecho, mucha gente se duerme conduciendo durante ratos importantes sin que pase nada.»

 

Un fenómeno curioso son los microsueños, pequeñas fases de sueño, que se pueden producir mientras conduces: «Te duermes un instante y al despertar piensas "me estoy durmiendo", pero no es verdad, igual ya lo has hecho y durante varios minutos, sin ni siquiera darte cuenta.» Por eso el sueño es tan peligroso: no avisa y a veces no lo notamos. Algunas experiencias de laboratorio demuestran que ciertos sujetos han conducido en simuladores durante decenas de kilómetros completamente dormidos, sin percatarse de que habían estado durmiendo. Se sabe que efectivamente dormían porque estaban conectados a aparatos que midieron sus ondas cerebrales. «A veces, uno se encuentra en una ciudad y no tiene conciencia de haber atravesado otras por las que sí pasó. Es porque hizo todo el trayecto dormido o adormilado, pero no en estado de vigilia que estaban conectados a aparatos que midieron sus ondas cerebrales. A veces, uno se encuentra en una ciudad y no tiene conciencia de haber atravesado otras por las que sí pasó. Es porque hizo todo el trayecto dormido o adormilado, pero no en estado de vigilia Plena.

 

Puede estar con los ojos cerrados o abiertos, pero lo que es seguro es que va totalmente desconectado. Como experto en estos temas Luis Dominguez cree que las normas de tráfico deberían dirigirse mucho más a los trastornos de sueño que a otros temas. Sería muy importante. De hecho, uno de los accidentes de la última campaña de Tráfico aludía a la falta de sueño. Saltarse los límites de velocidad tiene menos riesgo que ir cansado o somnoliento al volante: quien está dormido sí que no tiene una respuesta previsible. Además, tendrían que controlar más a quienes tienen enfermedades de sueño.

 

Si un señor tiene una narcolepsia o una apnea de sueño no debe conducir hasta no estar controlado. El sueño debería ser medido en el examen médico anterior a la obtención del carnet.

 

Cuadro de texto: ¿Es usted una persona de riesgo?

Conteste si usted se queda dormido o medio dormido en las siguientes situaciones:

SITUACION                                                                                                                     PUNTUACION

• Leyendo sentado                                                                                                  
• Viendo televisión                                                                                                  
• Estando sentado en un lugar público (un cine, un teatro, etc.)                                  
• Como pasajero en un coche en un trayecto de una hora sin descanso                       
• Tumbado para descansar por la tarde (siesta)                                                         
• Sentado mientras habla con alguien                                                                       
• Sentado tranquilamente después de un almuerzo en el que no ha consumido alcohol 
• En el coche durante una parada de breves minutos (atasco, semáforo, etc.)              

Utilice la siguiente escala para elegir la puntuación más adecuada a cada situación.

0=Nunca me duermo/adormilo
1=Pocas veces me duermo/adormilo
2=Frecuentemente me duermo/adormilo
3=Muchas veces me duermo/adormilo

Una puntuación de más de 10 puntos indica exceso de sueño durante el día.

SueñOooaaa...

 

El sueño es un enemigo mortal de la seguridad. Algunos estudios afirman que más de un 20 por ciento de los accidentes son producidos por conductores que se quedan repentinamente dormidos al volante.

Cuadro de texto: Medicinas y enfermedades que lo producen

Un amplio espectro

Los medicamentos que inducen al sueño pertenecen a tres grandes grupos: los somníferos en sí mismos, los psicotrópicos, es decir, medicinas que sirven para
tratar problemas psíquicos, y los antihistamínicos, productos contra la alergia. Fuera de esta clasificación, podemos encontrar muchos más, que seria difícil incluir detalladamente, pero no hay mas que mirar los prospectos para saber si produce somnoliencia o no se debe conducir bajo los efectos de ese medicamento.

Las enfermedades que producen sueño también son muchas. Además de los trastornos del sueño en sí (hay unos 88 diferentes), existen numerosas causas orgánicas que impiden dormir: dolores de artritis, angina de pecho, hernia de hiato y también estados fisiológicos como la menstruación, la menopausia o el embarazo. En el aspecto psíquico, nos puede inducir al sueño la depresión, ansiedad, angustia y algunas psicosis. Así que, si tiene dudas, lo mejor es consultar a su médico. 
Cuadro de texto: Las horas de máximo peligro

Cuánto y cuándo dormir?

Todas  las personas tenemos algo denominado «relojes internos». Es decir, algo dentro de nosotros nos «ordena» dormir o despertar en un momento dado. En condiciones normales, nuestro reloj de sueño se pone en marcha por la noche y durante las dos primeras horas de la tarde. El cuerpo nos está pidiendo descanso. Son las horas de máximo riesgo para conducir. Según Luis Domínguez, médico especialista en sueño, «en un adulto normal, las horas de sueño son 8. Hay gente que necesita dormir más o menos y son normales. Si alguien duerme
seis y media u ocho y media no quiere decir nada. El problema es que uno
debe dormir lo que necesita. En caso contrario, nota déficit de sueño. Generalmente lo toleras, pero si a eso le sumas el cansancio, la tarea monótona y una carretera por delante, dos horas de déficit pueden suponer un accidente».
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El sueño, simplemente, te vence y no puedes hacer nada por evitarlo. Puedes quedarte dormido hasta en un atasco.

Se palmó el amigo...

Cuadro de texto: Las campañas de tráfico deberían dirigirse más a los trastornos de sueño que a otros temas.

Grafica del funcionamiento del sistema de alerta de Citroën

C4 en su versión cupé.

C6 el lujo según la marca

Nuestro organismo necesita dormir por la noche y tras la comida, a primeras horas de la tarde. Se anima con este Test?

Fuente: Autopista